Lunes, 26 de abril de 2021

Desde el Área de Infraestructuras de la FAM, a través de su oficina técnica (OGIMA) y de su responsable de Senderos Francisco Jiménez Richarte, se ha colaborado con la revista Aracena Natural, en la realización de un artículo sobre la importancia de los senderos homologados para la práctica del senderismo.

De forma recurrente, en algún momento de la creación de una ruta senderista, el promotor, llega a plantearse cuestiones del estilo de: ¿Por qué debo homologar una ruta? ¿Es necesario? ¿es obligatorio? ¿Qué beneficios obtengo? Pensando no solo en el promotor, sino también en el usuario, existen muchas ventajas que justifican tomar la decisión de homologar un recorrido y cumplir con un protocolo y una normativa establecidos.

Es una certeza, el hecho de que una ruta homologada FEDME constituye un sello de garantía y reporta una serie de beneficios que repercuten en los usuarios. La calidad, la coherencia y homogeneidad en el sistema de señalización, unido a un buen trazado, un periódico mantenimiento y la difusión, como aspectos fundamentales, además de elementos complementarios como la puesta en valor de recursos patrimoniales y/o medioambientales, servicios en ruta, etc., son las motivaciones básicas que mueven a senderistas a la elección de un sendero, frente a otro. ¿Quiere esto decir que es imprescindible homologar una ruta para asegurar un flujo constante de usuarios? Evidentemente no. Pero es algo que ayuda mucho.

Si quieres conocer más sobre este aspecto, descárgate el siguiente PDF

Enlace a la revista completa: